Concha utilizada durante el proceso de fabricación de un sombrero

Herramientas utilizadas en el proceso de tejido de un sombrero jipi

El sombrero jipi, es uno de los más reconocidos en el mundo. ¿La razón? Apareció en el año 1872, gracias al señor Tino Chí. Cabe destacar, que la cestería nació con la cultura Maya. A inicios del siglo XX inició la comercialización de este sombrero y fue la base de los ingresos de muchos habitantes de México. 

La palma de jipijapa: la materia prima del sombrero jipi

A pesar de que esta planta tiene bastante similitud con las palmas, se diferencia de estas al no poseer un tronco leñoso. Puede crecer desde uno a casi tres metros de altura. Su explotación, inicia tres años después de que es sembrada.
Al no producir semillas se reproduce o expande de forma vegetativa. Como ya se mencionó, en tres años aproximadamente es cuando alcanza su máxima extensión. Una vez que está lista, es cuando se cortan los cogollos de la palma. Y aquí, es cuando inicia todo el proceso de preparación y elaboración.

¿Cómo se trata la palma de jipijapa?

Lo primero, es retirar los cogollos de la palma de jipijapa. Luego, se azotan para que se abran. Se emplean unas agujas de fibra para rayar las hojas y separarlas unas de otras. Una vez rayadas se ponen a hervir en agua de azufre durante media hora.
Una vez que se repose el agua se tienden al sol para que se sequen. Se requieren ciertas condiciones climáticas para mantener la flexibilidad de la palma. Sin embargo, estos son los pasos básicos a seguir para su preparación. Una vez finalizados estos, inicia la elaboración del sombrero jipi.

Manufactura del sombrero

Antes de comenzar a explicar el proceso de manufactura, hay que destacar que para explicar este se tomó como base una tesis de licenciatura. La misma, lleva por nombre “El tejido de sombreros de jipi en Becal Campeche, auge y decadencia (1930-1937)”. Su autora es Cessia Esther Chuc Uc.
Lo primero que debes saber es que antes de iniciar con el proceso de elaboración se debe contar con varios objetos. Uno de estos, es un molde con las medidas para la copa del sombrero. Las más solicitadas son tres, 56, 57 y 58. El 56 es el más demandado de estos tres.
También se emplea una madera de 50 cm de largo denominada “Pak Che”. Esta posee tres bordes que tienen como fin suavizar las hebras de la palma. No podemos dejar de lado al “Kachi Pet”, este es similar a la copa que se usa para las medidas. Pero, con un diámetro más amplio.

Kachi Pet

El Kachi Pet se usa para tallar la base del sombrero. A su vez para este tallado se emplea una concha a la que se le denomina “Juub”. Esta concha de mar lleva este nombre por la lengua Maya.

Puts

El Puts es una aguja gruesa. Esta tiene como fin uniformar el grosor de las palmas. Esto se logra luego de que se comienzan a rayar las hebras de la palma. “Cuando el ala se ha tejido, ésta se va extendiendo en una tabla rectangular de 60 de largo por 40 centímetros de ancho” (pag, 64).

Herramientas utilizadas por el artesano durante el proceso de tejido de un sombrero de Jipi

Los tejedores

Los tejedores expertos no necesitan ver el sombrero para saber lo que están haciendo. Pueden hacer su labor mientras conversan, ven televisión o hacen cualquier cosa. Incluso, estando en un lugar oscuro pueden terminar su tarea.
Muchos tejedores se sientan en unos banquillos llamados “K’áanche”. Estos banquillos son muy útiles porque con ellos los tejedores colocan sus codos en sus piernas para trabajar más cómodos.

Habitantes de Bécal

Es muy curioso que los habitantes de Bécal, a pesar de todo el tiempo que ha pasado, siguen manteniendo esta labor. No es nada raro que en el patio de sus viviendas encontremos una cueva. ¿Por qué una cueva? Porque en estas se mantiene la flexibilidad de la palma de jipijapa.
En el año 1930 había hasta 12 tejedores por familia. Lo más curioso es que estas 12 personas podían tejer en la misma cueva y se compartían el trabajo. En aquel entonces usaban unas lámparas que generaban luz con petróleo doméstico.

La cueva

La cueva es reconocida como el sitio ideal para tejer un sombrero de jipi. La humedad que hay en esta evita que la palma se quiebre o deteriore. Por eso, los habitantes de Bécal cavaban sus cuevas. Incluso, las mujeres guindaban hamacas para poder cuidar a sus hijos mientras tejían.
Las cuevas brindan calidez en otoño e invierno, mientras que en verano mantienen la frescura. Dentro de estas cuevas, los tejedores aprendían a medir el recorrido del sol. De este modo, podían tener una idea de qué hora era. ¿No es asombroso?

Tejer sombreros de jipi: una labor que se mantiene con el tiempo

La elaboración de sombreros de jipi no solo se limita a México, sino que se ha extendido al resto del mundo. Tanto así, que ver estos sombreros no es nada raro y muchas compañías los comercializan. Sin embargo, nada supera la tarea manual de estos tejedores.
Es por esta razón que en este artículo se busca valorar y resaltar la tarea de estos artesanos. Si algo debe estar claro, es que elaborar un sombrero de estos no es tan sencillo. Se requiere de destreza y habilidad. Todos pueden aprender, pero quizá a algunos les tome un poco más de tiempo que otros.
Cuando tengas un sombrero de jipi en tus manos, piensa en todo el trabajo y sacrificio que se tuvo que hacer para que este llegase hasta ti. Piensa en los habitantes de Bécal, en el tiempo que emplearon, imagina sus rostros. Agradecemos a todos aquellos quienes se dedican a crear estos maravillosos sombreros.

  • Compartir publicación

Deja un comentario